Todas las empresas quieren tener una buena imagen y eso pasa por ser respetuosas con el medio ambiente, entre otras cosas. En ocasiones tratamos de comunicar lo que haga falta (¡Todo por la RSC!), pero a veces hay que andarse con cuidado, o se vuelve en nuestra contra.

¿Qué es el GreenWashing?

Básicamente es realizar alguna campaña de comunicación engañosa para ofrecer una imagen más respetuosa con el entorno de lo que realmente es. Este puede venir de diferentes formas:

  • Modificando la propia imagen corporativa de la empresa, utilizando logos, colores y tipografías que induzcan al error.
  • Ensalzar algún atributo sostenible de un producto y ocultar otros que son perjudiciales.
  • Realizando mayor inversión en la comunicación respecto a la sostenibilidad, que la que se hace realmente por que la empresa tenga un menor impacto ambiental.
  • Externalizar como un logro una adaptación que la empresa ha tenido que hacer por imperativo legal o cambio en la legislación.
  • Llevar a cabo acciones de lobby para que un producto o procedimiento que realiza nuestra empresa pase a ser considerado sostenible o inocuo, cuando realmente no lo es.

¿Qué efectos tiene?

El green washing tiene efectos muy negativos para las empresas que lo realizan, porque merman la confianza de los consumidores en nuestra marca y se sienten engañados. Esto daña seriamente nuestra reputación y cuesta mucho recuperarla.

Por otro lado, es muy perjudicial para aquellas empresas que realmente se toman en serio la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente. Cuando la percepción del consumidor es que el engaño es generalizado, se vuelven desconfiados.

¿Cómo podemos evitarlo?

No siempre las empresas caen en el Greenwashing de manera consciente, así que lo primero que deberíamos hacer es tener una imagen realista de lo que somos y el impacto que nuestra empresa tiene en el medio. Sabiendo esto, podremos realizar campañas que no se vuelvan en nuestra contra.

Si nuestra empresa, por su actividad, no se caracteriza por ser muy respetuosa con el medio ambiente, no quiere decir que no pueda llevar a cabo (y comunicar) acciones concretas para mejorar esta situación; lo importante es no ocultar ni intentar suavizar lo que somos, sino ser conscientes y hacer un propósito de mejora. Esto el consumidor lo percibe y lo entiende y será mucho más positivo en nuestra reputación que no hacer nada, intentar ocultar o directamente, mentir.

 

 

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